miTaurored - Portal Taurino - Donde el aficionado es el protagonista -
¿Cómo será el regreso de Padilla?
Triunfará.
Difícil con un solo ojo.
No lo sé.
Ver Resultados
¿Cuál es la mejor pelicula ambientada en el mundo taurino?
  • Juncal
  • Sangre y arena (1989)
  • "Torero", con Luis Procuna
  • El momento de la verdad (1965)
  • Sangre en el ruedo (1968)
  • Currito de la Cruz (1949)
  • El litri y su sombra
  • Toros bravos (1951)
  • Belmonte (1995)
  • Tarde de toros (1956)
espainfo.es estamos en
EspaInfo.es

Esa Lima que se aleja

28 de Agosto 2010
Del Perú colonial con sus espectáculos turinos de la Plaza Mayor de Lima, pasando por la independencia cuando la pica fue sustituida por otra suerte, hasta la actualidad en la que la afición pierde fuerza.
De todos los países de América, el Perú es tal vez el que menos ha alcanzado una integración cultural, económica y social. Sin embargo llama la atención, que esta fusión se lograse entre los siglos XIX y XX nada menos que dentro de la plaza de toros de Acho.
Sabemos que durante el período colonial, los espectáculos taurinos reunían en la Plaza Mayor un número tan grande de espectadores que se fue haciendo necesario trasladarlos a Acho.

Al inicio de la época republicana desaparecen los diestros españoles y con ellos la pica que es sustituida por la suerte nacional pero no disminuye la afición.
El Diccionario Geográfico de la Sociedad de Literatos, editado en Barcelona en 1832, dice de los limeños que "son muy aficionados al lujo en sus vestiduras, a los juegos de naipe, a la música y en particular a las corridas de toros."
A mediados del siglo XIX, tal vez cicatrizadas las heridas de la independencia, regresan los toreros españoles, regresa la pica y en Lima se torea como en España. Desde entonces las principales figuras mundiales torean en Acho como una meta obligatoria en su historial.

En 1895, Clorinda Matto de Turner en su novela Herencia, describe el coso rimense como el lugar donde toda Lima se funde en una integración cultural y social:
“Un río de gente, de todas edades, de todas las clases sociales que invadían la bajada del puente en dirección al redondel del Acho, anunciaba la afición taurina generalizada en Lima [...] la cuadrilla de diestros con el uniforme de gala, echadas al hombro las capas de colores vivos y presidida por el riquísimo juego de banderillas obsequiadas por las más elegantes señoritas comprometidas por los beneficiarios.”
“Desde el Jefe del Estado hasta el carpintero Pantoja; la señora de alto coturno, y la frutera, el chiquillo de calzón corto y medias azules y el granuja sucio de domicilio dudoso; todos formaban aquella tarde un solo cuerpo de expectación.”
“Las bandas de música entonaron la Canción Nacional. Llegaba a la galería de Gobierno el Jefe del Estado, y el público se puso de pie para saludar el himno de libertad.”


Pero la mejor descripción de la afición taurina en Lima y en el Perú nos la da sin querer Manuel González Prada en 1906:
“Los limeños pueden disentir en todo, menos en la afición. Los diarios nos comunican por medio de telegramas venidos de Madrid que "una gran corrida de toros en que tomó parte la cuadrilla..." Publican largas relaciones de las corridas y reproducen las biografías de los toreros, adornándolas con el respectivo fotograbado.
“La juventud limeña no (...) concibe nada mejor que manejar la muleta, poner dos banderillas y dar una estocada (...) remedan el gallardo meneo de los andaluces, afectan aire chulesco. Tienden a cambiar el tongo por el sombrero cordobés; y como no se atreven a salir con las pantorrillas al aire ni con la indumentaria del oficio, usan una especie de chaquetín que deja en descubierto las regiones glúteas. Pasan garbosos (y hasta provocativos).”

Recuerdo que a finales de los 60 una señora de alto coturno comentaba que ya no teníamos tranvía como las grandes ciudades. Yo tal vez era todavía demasiado granuja para contestarle pero pensé que las grandes ciudades ya tenían otros medios de transporte público, Lima no.

Ya casi no hay toros en Lima y la afición ha quedado muy reducida y naturalmente no ostenta sombreros cordobeses, los jóvenes ya no son aficionados pero siguen pasando garbosos y decididamente provocativos, ostentando su ropa firmada, sus celulares, sus peinados, piercings y tatuajes, y Lima sigue sin parecerse a las grandes ciudades por lo menos a las que tienen identidad cultural, porque nosotros estamos perdiendo la nuestra.
Gaspar Alayza
Comentarios: 0 *

*Los comentarios en este blog están moderados. No aparecerán publicados hasta no ser revisados por el administrador.

Comentarios

Escribe tu comentario
Tema: Esa Lima que se aleja
Nombre
código
Copia este código aquí:
Conéctate y participa en Mitaurored
Mari Paz Vega inicia su campaña 2012
Cuadrillas de la temporada 2012