miTaurored - Portal Taurino - Donde el aficionado es el protagonista -
¿Cuál es su opinión de los carteles de San Isidro 2012?
Las combinaciones son muy buenas
Son regulares
Indignos para Las Ventas
Ver Resultados
¿Quién será el triunfador de la Feria de San Isidro?
  • Iván Fandiño
  • José Mª Manzanares
  • Cayetano
  • Eduardo Gallo
  • Matías Tejela
  • Miguel Ángel Perera
  • DAVID MORA
  • El Cid
  • Sebastián Castella
  • Juan Pablo Sánchez

Los diestros vanguardistas actuales en la década primera de siglo (parte 4): El Juli

17 de Marzo 2010
Durante la pasada década en los ruedos Julián López "El Juli” ha sufrido una transformación, pasando de ser de un gran torero popular, a uno de los toreros más hondo, clásico y sobrio de la actualidad.

"El Juli", el líder en número de corridas y trofeos de la década
(2000: 117 corridas -217 orejas -12 rabos; 2001: 87 corridas -163 orejas -5 rabos; 2002: 112 corridas -166 orejas; 2003: 86 corridas -114 orejas -1 rabo; 2004: 74 corridas -79 orejas -7 rabos; 2005: 61 corridas -67 orejas; 2006: 63 corridas -96 orejas -1 rabo; 2007: 82 corridas -110 orejas -2 rabos; 2008: 74 corridas - 104 orejas -3 rabos; y 2009: 58 corridas -78 orejas -1 rabo).

Hasta el 2004 Julián López "El Juli” desde sus principios mostraba tener las cualidades necesarias para ser una gran figura del toreo, lo que logró al tomar la alternativa. Julián tenía un valor sin límite y una sabiduría lidiadora que asombraban, lo que le permitía dominar a los toros intuitivamente, como si supiera de antemano cual iba a ser la conducta del animal. Además el joven diestro torea elegantemente con el capote, ejecutando una variedad de impresionantes quites, y con la muleta, después de satisfacer a los aficionados con ligados, templados y artísticos pases, solía completar su labor con una variedad de pases de adorno que enloquecía al pueblo para luego matar tan efectivamente que parecía que en vez de espada usaba un cañón. También banderilleaba a casi todos su toros. O sea, que su toreo era una combinación de calidad y cantidad. Sin embargo, el afán sin límite por triunfar, le causó ser recipiente de múltiples volteretas y varias cornadas serias, y quizás, en ocasiones le robara a sus faenas muleteriles de algo de profundidad.

Con ese hacer el joven torero debiera haber estado más que satisfecho con sus logros, pues al comenzar su tercera campaña como matador de alternativa en la primavera del año 2000, se hallaba en lo más alto del toreo. Estaba entonces batiendo marcas de actuaciones y triunfos y disfrutando de una popularidad que transcendía el mundo taurino, lo que hacía que el madrileño fuera el torero más taquillero en esos momentos. Además, en solo dos temporadas ya se había sentado en el trono taurino con Ponce y José Tomás.

Pero cuando lo tenía todo, él probablemente quería ser más, sentirse un diestro más clásico, un torero de toreros y, al mismo tiempo, ser más admirado por la afición y la crítica puristas. Así que, exponiéndose a perder la popularidad que tenía, a conciencia, comenzando en su campaña del 2004, y bajo la tutela de su nuevo apoderado el matador retirado Roberto Domínguez, comenzó a disminuir la cantidad de sus actuaciones, para concentrarse en la calidad, deshaciéndose de lo más trivial y concentrándose en lo más puro de su toreo. Además, comenzó a dejar de banderillear a sabiendas de que su modo de hacerlo no era excepcional.

Al principio esta metamorfosis no fue bien aceptada por un público que comenzaba a echar de menos el entusiasmo sin límites del torero en el ruedo y su toreo de más emocionante estilo. Se hacia extraño no verlo banderillear ni hacer quites a granel, ni excederse en su variado toreo de adorno. Al mismo tiempo, los puristas tardaron algún tiempo de completamente abrazar a este más clásico y asentado Juli. Sin embargo, al terminarse la década, el nuevo Juli sigue en la cima, triunfando como un gran lidiador, serio y clásico torero, más admirado por la purista afición y generalmente alabado por la crítica.

A pesar de que el nuevo Juli en las últimas temporadas haya disminuído sus actuaciones, la cantidad de corridas que toreó y los trofeos que obtuvo durante la década asustan. En las 10 temporadas el madrileño ha sumado 814 corridas toreadas y 1194 orejas y 39 rabos cortados.  

Julián, en su primera completa campaña en la temporada 1999 sin más preludio se encaramó en la cima, terminando como el líder del escalafón de los matadores de toros, y en la primera temporada del siglo con la misma regularidad e intensidad que las del año anterior triunfó asegurándose así la adquirida privilegiada posición. De nuevo finalizó su campaña encabezando el escalafón con 117 corridas toreadas, 217 orejas y 12 rabos cortados. Esa temporada, entre sus sobresalientes actuaciones destaca el comenzar su campaña saliendo por la Puerta Grande de la plaza de Castellón, tras cortarle las dos orejas de un toro de Victorino Martín. Luego entre sus muchos triunfos destacan el haber cortado una oreja en un festejo en la Feria de Abril de Sevilla, otra en la corrida de Beneficencia en Madrid y otra más en Bilbao, más el desorejar a un toro en Barcelona. Por otro lado, no tuvo suerte en el toro de la confirmación de la alternativa en las Ventas, y fue herido por su segundo. En cambio, su final de temporada fue glorioso, pues el 12 de octubre le cortó dos orejas y rabo a un toro de Fuente Ymbro en Zaragoza, y dos días después cerró la temporada cortando dos orejas en Jaén, y ya en América continuó triunfando, destacando haber cortado dos orejas y rabo en la Monumental de México en noviembre.

"El Juli” remachó su posición de super-figura en la temporada del 2001, cuando toreó 88 corridas cortando 163 orejas y 5 rabos, y también se afianzó  como el torero más taquillero de entonces, al poner el cartelito de "no hay billetes" 52 veces. Sumó menos actuaciones que el año anterior, debido a los tres graves percances que sufrió en Madrid, Málaga y Bilbao. Para hacer un recuento de todos sus triunfos sería más sencillo enumerar las plazas en donde no se llevó ningún trofeo que alistar los cosos en donde triunfó, ya que de las 88 corridas toreadas en 73 obtuvo uno o múltiples trofeos y en 51 ocasiones salió a hombros. Fue el único matador que esa temporada que salió triunfante de todas las plazas de primera como Madrid, Sevilla, Barcelona, Pamplona, Bilbao, Valencia y Zaragoza, y que cerca del 74% de sus actuaciones y triunfos tuvieron lugar en plazas de primera y segunda categoría. Fue nombrado "el triunfador" de importantes ferias como las de Madrid, Pamplona, Bilbao, Logroño, Arles, en donde indultó un toro, y de la temporada de Barcelona. También ese año en sus actuaciones se apreciaba que iba más y más acrecentado la hondura de su toreo.

De muevo incrementó el número de sus actuaciones en la temporada del 2002, siendo el diestro que más actuó, más triunfos consiguió y más plazas llenó. Esta fue su mejor campaña hasta entonces. Los números dan una idea de la envergadura de su hazaña: 173 trofeos, 59 salidas a hombros y 1 indulto más cortes de orejas en todas las ferias importantes, excepto en las de Madrid y Málaga. Entre tantos buenos logros fueron excepcionales el indultar un toro en Linares, el cortarle las orejas y el rabo a un toro en el Palacio Vistalegre de Madrid y haber hecho otro tanto en la plaza de Arles, y el haber actuado tres tardes consecutivas en Bilbao, cortando un total de cuatro orejas y abriendo la Puerta Grande una de esas tardes. Estos logros serían significativos para su carrera, pero probablemente lo eran más para su ego el que parte de una crítica reacia y a una minoría de ortodoxos aficionados empezaran a reconocer a Julián como un diestro de clase, capaz de plasmar un toreo profundo, cuando su casta y las ansias de triunfar se lo permitían. Lo negativo de su campaña fue el ser herido gravemente en dos ocasiones.

Después de la temporada del 2002 las actuaciones de las campañas del madrileño paulatinamente disminuyeron, pero no la proporción de trofeos que obtenía en sus presentaciones. Para no repetirme mencionando tantos y tantos hitos que acontecieron en la carrera de Julián durante las siete últimas temporadas restantes de la década, lo que sería reiterativo, solamente cito aquí algunos hechos como simples muestras significativas de todo lo bueno que el joven maestro ejecutó en los ruedos europeos:

-Temporada 2003. Toreó 86 corridas, obteniendo 115 trofeos entre orejas y rabos. El 27 de mayo se encerró con seis toros las Ventas en Madrid con más éxito que la solitaria oreja obtenida indica, pues tuvo que magistralmente imponerse a las dificultades del ganado. Le siguieron tres encerronas: en Santander, Linares y Zaragoza, en las que tuvo un saldo de cuatro trofeos en cada corrida. También cortó cuatro orejas en Valladolid, León y Almería, tres orejas en Murcia más dos o una en casi todas los ruedos que pisó. “El Juli” terminó esta temporada, siendo no solamente la primera figura del toreo que ya era, sino también consagrado como un excepcional clásico maestro que dominaba todas las suertes del toreo.

-Temporada 2004. Actuó en 74 corridas consiguiendo 86 trofeos. En abril decidió dejar de banderillear, teniendo por un par de años que oír estoicamente las protestas del público que a menudo le exigía que lo hiciera. Esto hacía más difícil el calentar a los resentidos espectadores al comenzar las faenas. Por la onceava vez abrió la Puerta Grande de la Monumental de Barcelona y cerró su campaña también saliendo por la Puerta Grande de la plaza de Zaragoza. Esta fue la primera temporada en la que Domingo Domínguez lo apoderaba y lo animaba a seguir por camino elegido por el espada de concentrarse en refinar su toreo aunque fuera a costa de perder algo de su popularidad. No fue fácil para Julián, pero persistía en su esfuerzo para que se le aceptara como otra clase de torero.

-Temporada 2005. El nuevo Juli este año obtuvo una más moderada cantidad de trofeos que lo que era su norma. Cortó 67 orejas y 1 rabo en 61 festejos. Obtuvo tres orejas en Olivenza, Arles, y en Mont de Marsan, dos orejas en Valencia en julio, y una en marzo; otra le otorgaron en abril en Sevilla y en agosto en Bilbao. Sin embargo, en Madrid no hubo suerte en dos corridas, yéndose de vacío. Aunque sucedió en la Plaza México antes de iniciar la temporada española se debe resaltar que el 5 de febrero el madrileño indultó un toro en la Plaza México, haciendo historia en la tauromaquia del país azteca.

-Temporada 2006. El joven maestro volvió a arrasar de nuevo cortando orejas y rabos a granel, y completando faenas grandiosas durante esta temporada. Terminó su campaña habiendo sido premiado con 97 trofeos en 63 corridas. En la  Fallas de Valencia abrió la Puerta Grande por séptima vez en su carrera tras cortar tres trofeos; en San Isidro bordó una gran faena a un toro de Ana María Bohórquez, ganándose la admiración de los aficionados madrileños más exigentes. Sin necesitarlo, tuvo la gesta de torear con éxito toros de Victorino Martín en Madrid y de Miura en Valencia. Por otro lado, durante esta  temporada del 2006, algunas empresas comenzaron a rechazar sus exigencias para torear, dejándolo fuera de algunas ferias, como pasó en la Feria de Abril de Sevilla.

-Temporada 2007. Al comenzar la temporada 2007 las otras figuras a lo mejor deducirían, por la situación mencionada, que sería el momento de desplazar al madrileño de la cima. Ahora bien, este nuevo Juli, con su más clásico estilo y compitiendo sin discriminación tanto con Ponce y con el reaparecido José Tomás, más con las incipientes estrellas como “El Cid”, Castella, Manzanares, Perera, Talavante, o Cayetano siguió siendo un campeón. Tuvo éxitos apabullantes en 82 tardes, ya que mató 173 toros, cortándoles 110 orejas y 2 rabos, un rabo lo obtuvo en Murcia y el otro simbólico de un toro que indultó en Morón. Además, salió a hombros 37 veces, incluyendo las plazas de toros de primera categoría. Esta vez, lo consiguió todo complaciendo tanto a las masas como a los buenos aficionados y exigentes críticos. El triunfo de Julián más significativo tuvo lugar en las Ventas de Madrid, en donde completó dos magistrales faenas a toros no fáciles que fueron premiadas con una oreja cada una y con una salida a hombros. Ahora bien, lo más importante era que finalmente conquistó a sus paisanos que a menudo le habían puesto peros a su hacer

-Temporada 2008. ,"El Juli”, en su décima campaña como matador de toros en los ruedos europeos completó otra triunfal temporada. Actuó en 74 corridas y cortó 107 apéndices, y 20 de ellos los obtuvo en plazas de primera. Salió a hombros en múltiples ocasiones de plazas tan importantes como las de Valencia, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Arlés, Dax, Nimes, Burgos, Alicante, Huelva y Almería, entre otras. Además, cortó una oreja en Sevilla, Córdoba, Burgos, Pamplona, Mont de Marsan, Zaragoza y Jaén. La nota negativa fue el no repetir el triunfo del año anterior en el ruedo madrileño de las Ventas. En cambio, la nota más alta la dio el viernes 19 de septiembre en Nimes donde conmemoró su décimo aniversario como doctor en tauromaquia, toreando magistralmente en solitario seis toros de Daniel Ruiz. Julián esa tarde mostró toda su tauromaquia, la del toreo alegre y popular de sus principios, incluso banderilleó, más la del profundo y clásico que luego adquirió. Cortó siete orejas y un rabo.

-2009. “El Juli” cerró la década actuando en menos cantidad de festejos que en las temporadas anteriores, aunque los trofeos proporcionalmente crecieron y además durante otro año más ofreció a los aficionados grandes faenas, dando lecciones magistrales de toreo. Comenzó su campaña el 7 de marzo en Olivenza desorejando a un toro y la concluyó el 17 de octubre en Jaén obteniendo los mismos trofeos, y entre medio actuó en 56 corridas más, cortando en ellas 74 orejas y 1 rabo. De especial importancia fue el impacto de sus actuaciones en la Feria de Abril sevillana. Allí lidió cuatro toros en dos corridas y triunfó fuertemente en tres de ellos, al cortarle una oreja a dos y a un tercero le completó su mejor faena, pero por pincharlo solo dio una vuelta al ruedo, perdiendo dos posibles orejas más una salida por la Puerta del Príncipe. También le concedieron tres orejas en San Fermín en Pamplona, y abrió una vez más la Puerta Grande de la Monumental de Barcelona, Tuvo dos encerronas, una accidental en Bilbao, al decidir matar los seis astados por sus compañeros caerse del cartel, y otra planeada en Bayona. En la primera los resultados fueron mixtos, obteniendo solo un trofeo, mientras que en la plaza francesa la tarde fue triunfal. Precisamente, en el país galo su campaña fue excepcional, pues allí en 8 presentaciones cortó 15 orejas, 5 de las faenas fueron de dos, y salió a hombros en 5 ocasiones.

Julián López “El Juli”, formado en los noventas, con Ponce y José Tomas ha dejado su marca en la pasada década, y durante ese periodo se ha confirmado, como un valiente y serio maestro que atesora una sapiencia torera que le permite con firmeza dar la perfecta lidia a cualquier cornúpeta al que se enfrente. Entra en la nueva década como una figura madura y afianzada en su puesto en la cima, y además a dispuesto defenderlo al compartir los carteles con sus contemporáneos maestros de los noventa y con los nuevos valores del toreo.

Mario Carrión
foto: Archivo
Leer el reportaje completo
Comentarios: 0 *

*Los comentarios en este blog están moderados. No aparecerán publicados hasta no ser revisados por el administrador.

Comentarios

Escribe tu comentario
Tema: Los diestros vanguardistas actuales en la década primera de siglo (parte 4): El Juli
Nombre
código
Copia este código aquí:
Conéctate y participa en Mitaurored